viernes, 23 de abril de 2010

Planta de Etanol de Caña Brava

Ubicada en el valle del río Chira, departamento de Piura, en la costa norte peruana. Forma parte del Proyecto Agroindustrial de Caña Brava, el primero del Perú que produce etanol a partir de la caña de azúcar. Pertenece a la empresa Agrícola del Chira, del Grupo Romero.

La planta destiladora, inaugurada en setiembre del 2009, produce 250 mil litros de etanol anhidro por día, a partir de la destilación de los jugos de la caña. Con esa producción, equivalente a 90 millones de litros al año, está en capacidad de abastecer toda la demanda nacional.

La caña, que se halla sembrada en una extensión de 5,900 hectáreas anteriormente desérticas, es irrigada mediante el sistema de goteo, con agua extraída del subsuelo mediante bombeo.
A fines del 2010, se ampliará a 6,500 hectáreas el área sembrada y se ampliará la capacidad de la destiladora, que podrá producir 350 mil litros diarios. En cuanto a la caña, la meta de la empresa es llegar a producir 1.2 millones de toneladas al año.
El bagazo, residuo de la caña, es quemado como biomasa, generando 12 Megawatts de electricidad, con los cuales se abastece de energía al sistema de riego por goteo y a la propia planta destiladora.
Hasta abril del 2010, el proyecto había demandado una inversión de US$ 210 millones, para la construcción de la planta y el cultivo de la caña. La planta, la primera de América Latina con el sistema de extracción directa, requirió una inversión de US$ 60 millones.

La mezcla del etanol y la gasolina (para dar lugar al llamado "gasohol"), había sido establecida como obligatoria en todo el país desde enero del 2010. Sin embargo, luego se modificó la norma, estableciendo que tal obligatoriedad comenzaría por los departamentos del norte. Debido a ello, la empresa exporta la mayor parte de su producción, desde el puerto de Paita, a Europa (en diciembre hizo el primer envío, a Holanda). Cuando, desde octubre, la mezcla sea obligatoria también en Lima, se concentrará en este nuevo y gran mercado.
El proyecto tiene una clara orientación ecológica. Por ello, no emplea insecticidas, sino cría insectos que combaten las plagas. Asimismo, prevé que toda su maquinaria agrícola tenga motores flex, que empleen etanol.
De otro lado, posee nueve reservorios de agua, con una capacidad total de almacenamiento de 2 millones de metros cúbicos. Allí, el agua del río Chira, sumamente alcalina, es neutralizada con la acidez de la vinaza obtenida en la planta de etanol y recién entonces bombeada a los campos de cultivo.


Primera foto: Caretas
Segunda y tercera fotos: Andina